¿Quién era Kircher?


ATHANASIUS KIRCHER fue un sabio jesuita alemán que representó el espíritu científico del siglo XVII. Nació en Geisa (Alemania) en 1602. Profesor de filosofía, matemáticas y lenguas orientales, se interesó por los más diversos temas del saber de su tiempo.

Fue el inventor de la linterna mágica, cartografió la Luna, las manchas solares y las corrientes marinas, ofreció hipótesis para interpretar la estructura interna de nuestro planeta, investigó el Vesubio descolgándose por su cráter, trató de descifrar los jeroglíficos egipcios, realizó experimentos de física y fisiología animal, observó la sangre al microscopio e inventó un sinnúmero de artilugios mecánicos.

Junto con Plinio, constituye el paradigma de la curiosidad científica y del gusto por el conocimiento, en cualquiera de sus formas.

sábado, 11 de octubre de 2014



John McIlwaine o la memoria en mitad del páramo
Su trabajo como arqueólogo forense ayudó a recuperar los cuerpos de numerosas víctimas del IRA

 J. FERNÁNDEZ DE LA GALA


Durante los años 70 y 80, los grupos paramilitares del IRA (Irish Republican Army) secuestraron, asesinaron y enterraron bajo el frío páramo norirlandés al menos a 16 personas. El IRA asumió finalmente su responsabilidad en 13 de estas muertes y el INLA (Irish National Liberation Army) confesó su implicación en otro de los asesinatos. De los dos casos restantes no hay noticias hasta la fecha.

Tras el acuerdo intergubernamental que permitió desde 1998 la investigación de los restos humanos, el arqueólogo John McIlwane lideró las excavaciones en busca de los desaparecidos. Tanto Irlanda como el Reino Unido tenían la firme convicción de que era preciso desenterrar el dolor del pasado para permitir que fuera más luminosa la paz del presente. Se creó así la ICLVR, una comisión independiente de expertos forenses que pudiera indagar sobre el paradero de las víctimas, desenterrar sus restos e investigar lo que les sucedió realmente.

John James McIlwaine nació en Hayle (Cornualles) en 1963, pero, siendo aún niño, se trasladó a vivir con su familia a Irlanda del Norte. Estudió Arqueología en la Universidad de Lancaster y combinó los diversos proyectos de excavación con sus tareas docentes en el Wakefield College y en la Universidad de Bradford, centrándose especialmente en la aplicación de la arqueología a la investigación forense.

Ahora el arqueólogo ha fallecido repentinamente a los 51 años el pasado día 16. El profesor McIlwane manifestó siempre un serio compromiso con el dolor de las familias. A Sandra Peake, la psicóloga del centro de atención a las familias de las víctimas, siempre le llamó la atención la facilidad de John para humanizar la ciencia y explicar a los familiares lo que se proponía hacer para localizar a sus seres queridos. “Incluso en las más duras condiciones, no paró hasta encontrar a mi padre”, dijo conmovida la hija de una de las víctimas.

Sus compañeros lo recuerdan como dueño de una tenacidad inmune a las búsquedas infructuosas, a la climatología adversa o al terreno enfangado que te cubre hasta las rodillas. Él mismo había crecido en Portadown, Irlanda del Norte, durante los años en que se recrudeció el conflicto. Había comenzado sus trabajos con la comisión de los desaparecidos en 2006 y, aplicando técnicas geofísicas y de arqueología de campo, logró finalmente la recuperación en las turberas de los páramos norirlandeses de varias de las víctimas. En Co Wicklow, por ejemplo, localizó el cuerpo de un joven de 21 años, que fue identificado como Danny McIlhone, un supuesto informador del IRA que había desaparecido de su domicilio en 1981. Poco después, aparecieron también los restos de Charlie Armstrong, de 57 años, padre de cinco hijos, desparecido el mismo año y cuyo asesinato continúa en fase de investigación.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Gracias por animarte a escribir un comentario.