¿Quién era Kircher?


ATHANASIUS KIRCHER fue un sabio jesuita alemán que representó el espíritu científico del siglo XVII. Nació en Geisa (Alemania) en 1602. Profesor de filosofía, matemáticas y lenguas orientales, se interesó por los más diversos temas del saber de su tiempo.

Fue el inventor de la linterna mágica, cartografió la Luna, las manchas solares y las corrientes marinas, ofreció hipótesis para interpretar la estructura interna de nuestro planeta, investigó el Vesubio descolgándose por su cráter, trató de descifrar los jeroglíficos egipcios, realizó experimentos de física y fisiología animal, observó la sangre al microscopio e inventó un sinnúmero de artilugios mecánicos.

Junto con Plinio, constituye el paradigma de la curiosidad científica y del gusto por el conocimiento, en cualquiera de sus formas.

sábado, 25 de octubre de 2008

La profesora Rita Levi-Montalcini, doctora honoris causa


La Universidad Complutense de Madrid celebró el pasado jueves la investidura como doctora honoris causa de la profesora Rita Levi-Montalcini, italiana universal y premio Nobel de Medicina en 1986.

A sus 99 años, Rita Levi-Montalcini dio muestras de una lucidez envidiable y mostró su profunda admiración por la figura del Nobel español Santiago Ramón y Cajal, de cuyos trabajos ella es continuadora. El premio Nobel se le concedió, junto a Stanley Cohen, por el descubrimiento del NGF (Nerve Growth Factor o factor de crecimiento nervioso), una sustancia capaz de estimular el crecimiento del tejido nervioso que tiene un papel clave en el desarrollo embrionario. Lo más admirable probablemente fue que, debido a su condición de judía en aquellos tiempos de la Italia de Mussolini, los inicios de su investigación tuvo que desarrollarlos en un laboratorio clandestino que montó en su propia habitación. Allí cultivaba embriones de pollo que conseguía en las granjas vecinas y allí trabajaba día y noche, junto a su profesor el histólogo y anatomista Giuseppe Levi.

Como alguna vez ha visitado nuestro blog, la queremos felicitar desde aquí: ¡Auguri, Rita! E grazie per il tuo modo, consapevole, entusiastico e vicino, di fare e parlare della scienza.

La nota de prensa que incluye la web de la Universidad Complutense dice textualmente:

"La neuróloga italiana Rita Levi-Montalcini (Turín, 1909), Premio Nobel de Medicina 1986 y senadora vitalicia de la República Italiana, ha sido investida doctora honoris causa por la Universidad Complutense en un solemne acto académico presidido por el rector Carlos Berzosa en el Paraninfo de San Bernardo. El catedrático de Fisiología Francisco Mora Teruel pronunció la laudatio (es decir, el discurso de exposición de méritos).

Rita Levi-Montalcini había preparado un discurso de seis páginas, pero lo utilizó únicamente como guión e improvisó una intervención espléndida. Su discurso fue extenso, apasionado y emocionante, lleno de viveza y energía. En pocas ocasiones ha habido unos aplausos tan prolongados en el Paraninfo de San Bernardo."



El texto de su discurso de investidura puede descargarse pinchando aquí.

Reproducimos también la crónica de ayer en EL PAÍS, escrita por Gabriela Cañas:

GABRIELA CAÑAS - Madrid
EL PAÍS - Sociedad - 24-10-2008

"Nunca he pensado en mí misma. Vivir o morir es la misma cosa", explicaba ayer la Premio Nobel de Medicina Rita Levi-Montalcini antes de ser investida Doctora Honoris Causa por la Universidad Complutense. "Porque naturalmente la vida no está en este pequeño cuerpo. Lo importante es la forma en que hemos vivido y el mensaje que dejamos. Eso es lo que nos sobrevive. Eso es la inmortalidad".

En el Paraninfo de la universidad madrileña se vivió ayer un momento de excepción. La neuróloga centenaria (el próximo abril cumple los 100 años), que recibió el Nobel en 1984, regaló a los asistentes una lección de lucidez intelectual, compromiso social y un optimismo vital estrechamente ligado a una cierta indiferencia por la propia vida.

Esta mujer judía nacida en Turín en 1909 está considerada una de las personas más importantes del siglo XX en Italia. Tuvo que esconderse del nazismo en la II Guerra Mundial ante las leyes de persecución racial y su primer laboratorio fue su dormitorio, que al tiempo le sirvió de refugio. Vivió 30 años en Estados Unidos, donde ejerció la investigación y la docencia de Neurobiología en la Universidad de St. Louis. En 1984 le otorgaron el Nobel de Medicina, junto a Stanley Cohen, por sus investigaciones sobre el crecimiento de las células nerviosas.

Pero su longevidad y su actitud positiva ante la vida no tienen que ver con sus conocimientos neurológicos; al menos no directamente. "Es ridículo obsesionarse por el envejecimiento. Mire, mi cerebro es ahora mejor que cuando era joven. Es verdad que veo mal y oigo peor, pero mi cerebro ha funcionado siempre bien. Lo fundamental es tener activo el cerebro; intentar ayudar a los demás y mantener la curiosidad por el mundo".

En esa constante actividad cerebral que ella defiende no cabe jubilación. "Estoy en contra de la jubilación o cualquier otro tipo de subsidio. Vivo sin ello. Renuncié a ello. En 2001 no cobraba nada y tuve problemas económicos hasta que el presidente Ciampi me nombró senadora vitalicia".

Empezó tarde sus estudios (su padre consideraba que no eran prioritarios para las mujeres), logró el Nobel a los 75 años y ahora, a los 99, dirige las investigaciones de su laboratorio romano cada mañana y por las tardes trabaja en su fundación dedicada a mejorar el nivel educativo de las mujeres africanas.

Extremadamente menuda y de andar inseguro sobre sus delgadas piernas, Rita Levi-Montalcini entró ayer en el Paraninfo renunciando con pundonor y sonrisa de satisfacción al apoyo que alguna mano le ofrecía. Luego dictó su conferencia sin papeles y sin tropiezos. La inició con un encendido homenaje a Santiago Ramón y Cajal, Nobel de Medicina en 1906, al que no conoció personalmente, pero por el que siente una admiración profunda: "Ha sido el gran neurólogo de todos los tiempos. No hay nadie comparable a él. Fue una persona excepcional desde el punto de vista científico, artístico y moral". Después, en el Paraninfo, contó cómo el Nobel español intercedió por su maestro Giuseppe Levi para que fuera excarcelado en plena dictadura de Mussolini.

Rita Levi-Montalcini se declara de izquierdas y laica y está incursa en la modernidad de la era digital, pero siente un rechazo visceral a ciertos ensayos genéticos. "Con fines terapéuticos, bien, pero los niños a la carta como quería Hitler, ¡nunca!".
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Puedes consultar detalles más completos de su biografía en Wikipedia pinchando aquí.

O acceder aquí a la que publica (en inglés) la página de los Premios Nobel.


En mi opinión, dos de sus libros son especialmente recomendables para todo aquel que se interese por la biología del sistema nervioso o por la investigación científica en general: "Elogio de la imperfección" (una crónica autobiográfica de su descubrimiento del NGF) y "La galaxia mente". Si puedes, no te los pierdas.

2 comentarios:

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