HALLELUJAH o ALELUYA es una expresión de júbilo de claros orígenes hebreos. Es probablemente la alabanza más alegre que los judíos entonan a su Dios Yahveh y que los cristianos hemos incorporado también en nuestra liturgia. Se trata originariamente de una adaptación fonética de la expresión hebrea hallelu Yah (alabado sea Dios). "Hallelu" se emplea sólo para expresar alabanza a personas de muy alta dignidad y "Yah" no sería más que la abreviación poética de "Yahveh".
Leonard Cohen lanzó su célebre canción Hallelujah en su LP Various positions, de 1984. El tema recoge fielmente todas las preocupaciones habituales de Cohen: el amor, el sexo, la religión y la propia música.
Me confieso absolutamente rendido ante esta pieza magistral de la historia de la música del siglo XX. Cada vez que la escucho me sigue sorprendiendo la maestría con que están elaboradas música y letra. Recojo aquí cinco versiones, porque me es difícil quedarme con una sola.
VERSIÓN 1:
Alexandra Burke fue la ganadora (y no le faltan méritos) de la edición del 2008 de X-factor, uno de esos concursos para la promoción de nuevos talentos al estrellato músico-comercial de las discográficas.
Y probablemente sea ésta la versión más difundida hoy de Hallelujah, junto con la que se hizo para la película Shreck. Una voz portentosa la de Miss Burke, con matices sonoros muy bien empleados, y capaz no sólo de una ejecución perfecta, sino también de transmitir una emoción creciente con aires arrebatados de estilo gospel.
Hallelujah fue su primer trabajo discográfico y la respuesta del público fue tan entusiasta que se dice ha sido el single más rápidamente vendido de la historia de la música. Lo comercial y lo estiloso en el mismo paquete. ¿Se lo envuelvo para regalo?
VERSIÓN 2:
No debemos perder de vista (ni de oído) la versión original, la primera de todas, la genial creación del poeta y músico canadiense Leonard Cohen. Por cierto, Cohen recibió este mismo año el
Premio Príncipe de Asturias de las Letras e impresionó al público asistente al Teatro Campoamor de Oviedo con un discurso muy emotivo que no leyó, sino que pronunció con voz espontánea (puede leerse y verse
aquí)
Rosa Montero ha dicho de Leonard Cohen en EL PAÍS: "(...) un viejo hermoso, melancólico, con un registro muy pequeño, porque todas sus canciones se parecen sospechosamente unas a otras. Pero qué bella puede llegar a ser su monotonía. Qué limpia y delicada (...) Hoy, este hombre que siempre ha sido tan triste da brinquitos alegres por el escenario. Es un melancólico contento."
En esta grabación en directo, aparece acompañado de un magnífico coro y un excepcional teclista, cuyo nombre no he logrado averiguar.
VERSIÓN 3:
Una curiosa versión
a capella.
VERSIÓN 4:
La versión de John Cale, una de las más aplaudidas y conocidas, porque sirve de fondo a la película
Shreck (2001) y porque imprime, acompañada al piano, un
tempo más rápido al tema:
VERSIÓN 5:
Una versión muy conmovedora, rodada en la atmósfera más íntima de un plató de televisión, en la que destaca la impresionante voz del cantante noruego Kurt Nilsen, que llega a eclipsar a sus acompañantes Espen Lind, Askil Holm y Alejandro Fuentes.
¿Y a ti cuál de las versiones te ha gustado más?
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